Mis padres hicieron el esfuerzo por dar en el gusto a su taimado primogénito y me compraron un MacBook blanco, modelo early 2008, que carga dentro de sí un procesador Intel Core 2 Duo de 2.1 GHz, 1 GB de RAM a 667 MHz DDR2, 120 GB de disco duro SATA marca Fujitsu, pantalla mate de 13.1″, soporte AirPort, salida de vídeo mini Display Port, vídeo integrado de Intel y audio integrado. Lo que siempre quise era por fin mío. Llegué ese día 17 de diciembre a casa con la preciosa caja del MacBook, ya desesperado por abrirlo. Le eché una ojeada al manual antes de prenderlo, y la primera frase que veo es ‘este Mac y tú están hechos el uno para el otro’. ¿No lo decía yo?

Mi precioso MacBook blanco… no pregunten acerca de la ropa xD
Algo había leído por ahí de que los Mac se pueden usar apenas se sacan de la caja, con muy pocas configuraciones de por medio. Y en efecto así fue: me pidió un nombre, una contraseña y datos acerca de mi ubicación, y estuve listo para usarlo. Comencé a adentrarme en el Dock mientras navegaba por internet vía Safari para comenzar el -pensaba- lento proceso de aprendizaje para manejar un sistema operativo nuevo. Mal que mal, nunca había usado Mac OS X. Y este Leopard rugía que daba gusto.
En un par de horas ya me manejaba en el sistema como si llevara años con él, y lo que había leído en realidad era bastante poco. Steve Jobs (CEO de Apple) tenía razón cuando dijo una vez que Mac OS X es muy intuitivo, y las cosas que uno quiere hacer con el sistema operativo se le ocurren solas al usuario, por nóvel que sea. Sí me entretuve leyendo acerca de los atajos del teclado, que aquí se usan mucho para simplificar la vida, y también busqué varios blogs de tecnología Apple para culturizarme un poco y sentirme dentro de la amplia y calurosa comunidad de maqueros en el mundo.
Blogs como Applesfera, MacZana, Apple Weblog y Somosmac fueron los que me iniciaron en este mundo, y mi MacBook me iba ofreciendo posibilidades casi como si supiera que yo era un joven recién llegado al sistema desde Windows (AKA switcher). Pasaron los días y mi mente se maravillaba aún más con el MacBook y sus posibilidades, y fui llegando a algunas conclusiones.
- Mac OS X de verdad hace un manejo más inteligente de la RAM que Windows (muchos de ustedes no se extrañarán por esto, sabiendo que se basa en UNIX igual que Linux y en él ya habrán comprobado mi ‘verdad’) porque abro infinidad de aplicaciones y el sistema no se ralentiza en lo más mínimo; de hecho voy y miro en el monitor de actividad el uso de RAM, y hasta se da el lujo de informarme que queda RAM libre…
- Mac OS X de verdad es más lindo que Windows, y esa belleza es al mismo tiempo de una funcionalidad por decir lo menos enternecedora. A diferencia de Windows Vista otros sistemas operativos, esta belleza no significa pérdida de rendimiento, sino todo lo contrario.
- Mac OS X de verdad dispone de un montón de software para instalar y usar. Las únicas cosas que extrañé fueron:
- la mensajería instantánea (Messenger:mac 7 es bastante feo, no permite videoconferencias y no tiene ni zumbidos, pero estamos esperando la nueva versión que debiera de salir este año).
- el tratamiento de DVD (reecondificación de un DVD9 en un DVD5 que en Windows hacía con DVDFab Platinum; en Mac no encontré un programa tan bueno para eso, y como instalar Windows en un Mac es sacrílego, busqué un programa parecido a Wine [de hecho creo que son primos] que se llama Crossover, y emulé DVDFab con bastante éxito.
- Mac OS X de verdad es tan útil, que entiendo perfectamente que todo aquel que usa Mac no regrese a Windows. Yo no regresaría ni a palos, vamos. Acá tengo todo lo que necesito, con agilidad y belleza que no me cuesta rendimiento del sistema. Además (sé que The Chief PaBLoX y Pablo N quieren leer esto) el MacBook es lindo. Mucho más lindo que cualquier notebook del mercado.
Ha pasado un mes y medio desde que me regalaron mi MacBook y cada día estoy más encantado. Así que si andas tras un notebook y buscas facilidad de uso, estilo y calidad, plantéatelo como una posibilidad. Claro, sé que muchos de ustedes (me puedo imaginar la cara de PaBLoX algunos) me dirán que es carísimo para las características que trae y que no es tan bueno como parece… pero hasta ahora estoy de acuerdo con los maqueros: es caro, sí, pero vale por completo cada peso que se paga.
Viva mi MacBook :D











Vamos... sabemos que quieres comentar algo ;)